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  • quinta-feira, 30 de novembro de 2017

    El dolor es una llamada para el cultivo del amor Jorge Hessen


    Traducido por: Mercedes Cruz Reyes 
    Madri/Espanha

    "El dolor es el aguijón que le impide caminar hacia adelante, en la senda del progreso" [1] Entendemos que el dolor es el medicamento que solicitamos en la frontera de la experiencia terrestre. ¡Sí! Espíritus enfermos y endeudados que somos, imploramos, antes de la cuna, los dolores y las pruebas capaces de propiciarnos el regocijo de la curación y la bendición del rescate. Por lo tanto, las dificultades son benefactoras del corazón. Aceptémoslas en el camino, con el equilibrio de la resignación que todo abarca para todo auxiliar y expurgar, en la marcha de nuestra vía crucis.
    El dolor, sea físico o espiritual, es sufrido por quien la provoca y que jamás golpea en puerta equivocada. No hay razón, en hipótesis alguna, atribuir a terceros la culpa de nuestros dolores, puesto que ellos resultan de las actitudes, de los procedimientos de las acciones practicadas contra las leyes divinas. Para aliviar el dolor existe la necesidad de asumir la responsabilidad de un cambio de conducta, que siempre puede liberarnos del dolor, cuando bien realizada según patrones éticos / morales cristianos.
    "Las pruebas de la vida hacen adelantar a quien las sufre, cuando son bien soportadas; ellas borran las faltas y purifican el espíritu culposo”. [2] Cuando el dolor llega, nadie permanece indiferente, sin importar sus causas. A veces, llega a través de la enfermedad física, minando la salud antes inquebrantable. Otra forma, es el dolor de la separación del ente amado que desencarna.
    De todas formas, no importa por qué caminos el dolor nos visite, siempre es presencia contundente, alterándonos los paisajes emocionales. Ella siempre trae consigo su carácter pedagógico, en una invitación al cultivo de las virtudes que aún no nos dispusimos a accionar. "Las pruebas rudas son casi siempre indicio de un fin de sufrimiento y de un perfeccionamiento del Espíritu, cuando son aceptadas con el pensamiento en Dios". [3]
    Hay tres categorías de dolor: el dolor-evolución, el dolor-expiación y el dolor-auxilio. El dolor-evolución actúa de fuera hacia adentro, perfeccionando al ser, y sin él no habría progreso. El dolor-expiación viene de dentro hacia fuera, marcando la criatura en el camino de los siglos, deteniéndola en complicados laberintos de aflicción, para regenerarla ante la justicia. En cuanto al dolor-auxilio, por la intercesión de amigos dedicados a nuestra felicidad ya nuestra victoria, recibimos la bendición de prolongadas y dolorosas enfermedades en el envoltorio físico, sea para evitar la caída en el abismo de la criminalidad, sea, más frecuentemente, servicio preparatorio de la desencarnación, a fin de que no seamos cosechados por sorpresas arrasadoras, en la transición de la muerte. [4]
    El infarto, la trombosis, la hemiplejia, el cáncer penosamente soportado, la senilidad prematura y otras calamidades de la vida orgánica, constituyen a veces dolores de auxilio, para que el alma se recupere de ciertos engaños en que haya incurrido en la existencia del cuerpo denso, permitiendo, a través de largas reflexiones y benéficas disciplinas, para el ingreso respetable en la Vida Espiritual. [5]
    La oración habitual, el comportamiento rectificador, el esclarecimiento mental y el bien que se puede patrocinar al prójimo, retratan las actitudes inteligentes de aquellos que anhelan el buen aprovechamiento del dolor en el proceso de evolución.
    Referencias bibliográficas:
    [1]            KARDEC, Allan. La Génesis, Cap. III, ítem 5, RJ: Ed. FEB 2001
    [2]            KARDEC, Allan. O Evangelio Segundo o Espiritismo”, cap. V, ítem 10, RJ: Ed. FEB 2001
    [3]            Ídem cap. XIV, ítem 09, RJ: Ed. FEB 2001
    [4]            XAVIER, Francisco Cândido. Acción y Reacción dictado por el Espírito André Luiz, cap. 19, RJ: Ed. FEB 1959
    [5]            Ídem

    El pase no modifica las cosas, para nosotros más si puede modificarnos a nosotros en relación a las cosas Jorge Hessen


    Traducido por: Mercedes Cruz Reyes 
    Madri/Espanha


    Todo el encanto de las enseñanzas espíritas, oriundo de la fe racional considerando el potencial del magnetismo por el pase, desaparece ante las gimnásticas pedantes y caricatos de tratamientos "espirituales" últimamente practicados en algunas instituciones espíritas mal administradas.

    De los muchos disparates que he escuchado en las huestes espíritas de Brasilia uno de ellos es que la aplicación del pase cuando "concentrado" (concentrado...) y muy largo puede causar "congestión fluídica" (congestión fluídica) (...)... y con eso el asistido puede sentirse mal... (Sentir mal...) ¡Creer si puede!

    En la aplicación del pase ofrecido en una casa espírita bien dirigida, los Benefactores manipulan y esparce los fluidos exactamente en la cantidad necesaria para cada asistido, ni más, ni menos. Nunca en exceso.

    El pase no podrá aplicarse en ningún momento con movimientos bruscos, con malabarismos manuales, estallidos de dedos, cantos extraños y, mucho menos, con pasistas incorporados con "consejos" para el asistido.

    Por lo tanto, en la aplicación del pase no se hace necesario la gesticulación violenta, la respiración jadeante o el bostezo continuo, y que tampoco hay necesidad de tocar al asistido. La transmisión del pase dispensa cualquier recurso espectacular.

    Son ridículas las escenificaciones preparatorias con las manos erguidas a lo alto y abiertas, para supuesta captación de fluidos por el pasista, manos abiertas sobre las rodillas, por el paciente, para "mejor asimilación" fluídica, brazos y piernas descruzados para no impedir el libre paso de los fluidos, y así sucesivamente - sólo sirven para achinar el pase, el pasista y el paciente.

    La transfusión sanguínea promueve la renovación de las fuerzas biológicas. El pase es transfusión de energía psíquica y magnética. La diferencia es que los recursos sanguíneos se extraen de un depósito limitado, pero los elementos psíquicos se retiran del depósito interminable de las fuerzas espirituales.

    La transfusión ocurre a través del periespiritu, órgano sensitivo del Espíritu, que interactúa de forma profunda con el cuerpo biológico, razón por la cual las energías psíquicas, transmitidas por el pase y recibidas inicialmente por los "centros de fuerza", alcanzan el cuerpo físico a través de los "plexos ", Proporcionando la renovación de las células enfermizas. Las energías psíquicas pueden ser espirituales, considerando el magnetismo proveniente de los desencarnados que participan en los procesos, y fluidos humanos, a través del magnetismo animal perteneciente a los pasistas encarnados.

    El pase es oración, concentración y donación. La oración es prodigioso baño de fuerzas, tal es la vigorosa corriente mental que atrae. Por ella, logra el pasista dos cosas importantes: primero expulsar de la mente los sombríos pensamientos remanentes de la actividad común luchas materiales diarias; segúndo sorber del plano espiritual las sustancias renovadoras a fin de lograr operar con eficiencia, a favor del prójimo.

    Por cuestión de buen sentido, el pase siempre debe ser dado de modo silencioso, con sencillez y naturalidad. Todo el potencial y toda la eficacia del pase genuinamente espírita dependen del espíritu y de la asistencia espiritual del pasista y no del pasista. Jesús utilizó el pase "imponiendo las manos" sobre los enfermos, para beneficiarlos Y enseñó esta práctica a sus discípulos y apóstoles, que también la emplearon largamente en los tiempos apostólicos.

    Es importante recordar aquí que a pesar de los extraños pasistas que crean confusiones al aplicar el pase, reconocemos que muchos encarnados y desencarnados son beneficiados por la transfusión de los fluidos psíquicos, pues sabemos que es una manifestación del amor de Dios, ese sentimiento sublime que abarca a todos y los alivia.

    Es importante recordar, sin embargo, un pensamiento de Chico Xavier: el pase, tal como terapia, no modifica necesariamente las cosas, para nosotros, pero puede modificarnos a nosotros en relación a las cosas.



    El niño libre es la semilla del malhechor ( jorgehessen)


    Traducido por: Mercedes Cruz Reyes 
    Madri/Espanha

    Bethany Thompson luchó contra un cáncer en el cerebro cuando tenía sólo 3 años de edad, y sobrevivió. La cirugía que retiró el tumor fue un éxito, pero dejó una pequeña secuela en su cara: la boca se puso levemente a la derecha. Esto fue suficiente para que se convirtiera en blanco de comentarios maliciosos de otros niños en la escuela. Bethany, de 11 años, sufría un bullying implacable en la escuela, hasta que llegó a un punto en que no soportó más y  se quitó la propia vida con un tiro. [1]
    Un caso semejante ocurrió, en el Colegio Holy Angels Catholic Academia, en Nueva York, Estados Unidos. Hay entonces estudiaba Daniel Fitzpatrick, un estudiante de 13 años, que estaba sufriendo bullying. Resultado: Daniel se suicidó. Dejó una carta de despedida y entre otros bramidos de dolor moral escribió: "¡Yo desisto! También dijo que sus colegas de la escuela lo atormentaban desde hace mucho tiempo y la dirección del colegio no hacía nada al respecto, incluso después de que él y sus padres hicieron una queja formal. La respuesta del Holy Angels habría sido "Calma, todo va a estar bien, es sólo una fase, va a pasar".
    Como olvidamos la matanza en la Escuela Municipal Tasso da Silveira, de Realengo, en la ciudad de Río de Janeiro, en que niños y niñas quedaron hermanados en un trágico destino. Sus vidas fueron prematuramente segadas en un episodio de insonorable bestialidad. El asesino Wellington Menezes de Oliveira, aunque con la mente arruinada y razón obliterada, hizo su opción de disparar contra los alumnos que lo incomodaban. En una cinta grabada, Wellington alegó haber sufrido bullying años antes, en la misma escuela; en este caso hubo una reacción violenta.
    Los hechos, chocantes y tristes, traen dos alertas a todos los padres y madres: el primero de ellos es estar atento a los cambios de comportamiento de los hijos y buscar ayuda profesional siempre que sea necesario. La segunda alerta es hablar con el hijo sobre el respeto a las diferencias. Enseñar sobre diversidad y tolerancia. Estas lecciones, cuando se asimilan desde temprano, forman personas más empáticas y sensibles al dolor del otro, además, por supuesto, de evitar comportamientos agresivos como el bullying.
    Es urgente establecer límites a nuestros hijos. Desde los primeros años, debemos enseñarles a huir del abismo de la libertad, controlándole las actitudes y concentrándole las posiciones mentales, pues esa es la ocasión más propicia para la edificación de las bases de una vida. Los hijos, cuando los niños, registran en su psiquismo todas las actitudes de los padres, tanto las buenas como las malas, manifestadas en la intimidad del hogar. Por esta razón, los padres deben estar siempre atentos y, incansablemente, buscando un diálogo franco con los hijos, sobre todo amándolos, independientemente de cómo se sitúan en la escala evolutiva.
    Los niños creados dentro de patrones de liberalidad excesiva, sin límites, sin nociones de responsabilidad, sin disciplina, sin religión y muchas veces sin amor, serán aquellas con mayor tendencia a los comportamientos agresivos, tales como el bullying, pues fueron mal acostumbradas y por eso esperan que todos hagan sus voluntades y atiendan siempre a sus órdenes.
    Por eso mismo, es importante enseñar al niño a huir del abismo de la libertad, controlándole las actitudes y concentrándole las posiciones mentales, pues la infancia es la ocasión más propicia para la edificación de las bases de una vida. El niño libre es la semilla del malhechor. La propia reencarnación se constituye en sí misma restricción considerable a la independencia absoluta del alma necesitada de expiación y correctivo.
    ¡Pensemos en eso!


    Referencia:

    Disponible en http://revistacrescer.globo.com/Curiosidades/noticia/2016/11/menina-de-11-anos-que-sobreviveu-cancer-no-cerebro-se-mata-por-sofrer-bullying-na-escola.html adosado el 24/11/2017

    quinta-feira, 16 de novembro de 2017

    LAS FABULAS Y CUENTOS PARA NIÑOS EL ASCENTRAL “ESPIRITISMO” A LA BRASILEÑA (Jorge Hessen)

    Traducido por: Mercedes Cruz Reyes 
    Madri/Espanha

    Un hermoso día, asistí a un vídeo (documental) sobre las actividades de cierta institución espírita dirigida rigurosamente bajo los preceptos de la coherencia doctrinal. Sin embargo, en lo que pese al admirable trabajo asistencial efectuado por esa institución, ella lo realiza en sociedad (asociación) con otro "centro espírita", que es administrado sin discernimientos e integral inobservancia de los principios kardeciano.

    ¡Aquí está el nudo de la cuestión!

    Para mi asombro, noté en el vídeo que algunos trabajadores del segun centro espírita estaban vestidos con camisetas blancas a la vista de uniformes y coruscantes manifestaciones de idolatrías al "médium" protagonista que "incorpora" "doctores del más allá" y / o "espíritus curadores".

    En el documental todavía percibía escenas en las que se exhiben sustancias acondicionadas en varias botellas, supuestamente conteniendo "remedios" prescritos por orientaciones de "negros viejos". Con obviedad extrañé sobre tal práctica, considerando que el documental fue exhibido en una institución de orientación genuinamente kardeciano. Por eso, delibere escribir aquí sobre las inconsistencias de la segunda institución.

    Son raras las instituciones espíritas que se pueden entregar a la práctica mediúmnica, con plena conciencia de la tarea que tienen en manos, de este modo, es aconsejable y prudente, la intensificación de las reuniones de estudios serios de las obras de Kardec, a fin de que los trabajadores de buena voluntad no caigan en el desánimo o en la inercia, a causa de un anticipado e inmaduro comercio con las energías del plano invisible.

    Creo que los médiums son útiles, pero no indispensables en una casa espírita. Es evidente que la ausencia de estudios de Kardec no es prudente en las instituciones espíritas, y es de extrañarse que médiums estudiosos y sinceros, continúen con sus conciencias esclavizadas, incidiendo en el viejo error del misticismo y / o de la idolatría.

    En cuanto a los médiums idolatrados es importante advertirles que su mayor enemigo no es quien los advierte, sino su personalismo y su ignorancia en el voluntario desconocimiento de sus deberes a la luz del Evangelio. Hay médiums que se convencieron en cuanto a los fenómenos, sin convertirse al Evangelio por el corazón, trayendo a las filas del Espiritismo sus caprichos personales, opiniones cristalizadas en el endurecimiento del corazón.

    Es importante prevenir fraternalmente que los Espíritus que se presentan como "caboclos" y "negros (as) -vellos (as)" en los terreros o en otros recintos poseen muy poco o casi nada de sí mismos para enseñar, en términos de filosofía espírita.

    El principio del ÓBVIO nos susurra que debemos tener respeto, atención, cariño, amor, sincero deseo de ayudar a tales entidades, pero esa no es una recomendación aislada para Espíritus de "caboclos" y "negros (as) -vellos (as)". Esto vale para toda comunicación mediúmnica.

    Se dice que detrás de estos estereotipos ("negros (as) - "viejos (as)", "caboclos") pueden estar "médicos", "filósofos", "poetas", etc., que sólo se utilizan de tales "ropajes" para enseñar mejor (! ...). Si bien existe una obra mediúmnica ya consagrada en las huestes espíritas que afiance eso, particularmente, dudo sobre tal veracidad. Nada más precipitado que dar crédito a esos argumentos. Hasta porque, el PENSAMIENTO es el lenguaje, por excelencia, en el mundo espiritual y la forma y los trechos en hablar y actuar son adicionales superfluos e innecesarios.

    Ahora bien, no hay eternos espíritus de "negros (as) -velos (as)", ni blancos (as) -vellos, hasta porque todos están en proceso de evolución y no pueden permanecer en esas categorías. Por esa razón, debemos tener toda cautela con sus atavismos primarios. Hasta porque, esas entidades necesitan destruir tales psiquismos atávicos que, a rigor, más se asemejan a los mitológicos "dioses" del viejo politeísmo.

    La Doctrina de los Espíritus está estructurada en las Obras Básicas de Allan Kardec y no posee ramificaciones o subdivisiones con otras creencias. Su cuerpo doctrinal está contenido en las enseñanzas de los Espíritus Elevados (eso mismo, Espíritus superiores). En este sentido, no podemos acomodarnos con un Espiritismo “al modo brasileño”, es decir, un Espiritismo umbandizado, catoliquizado, irracional, místico y mistificado por desajustados centros" espíritas "que insisten por difundir las ingenuas fábulas de los cuentos de niños...

    sexta-feira, 27 de outubro de 2017

    Angustia, consciencia Y reencarnación Jorge Hessen



    Traducido por: Mercedes Cruz Reyes 
    Madri/Espanha
    El vocablo angustia viene del latín angustia y significa estrechez, espacio reducido, carencia, falta. Miedo vago o indeterminado, sin objeto real o actual. Es un temor intempestivo e invasor que nos sofoca (angere, en latín, significa apretar, estrangular) o nos sumerge.

    En la filosofía existencialista, la palabra "angustia" tomó sentido de "inquietud metafísica" en medio de los tormentos personales del hombre. En el concepto de Sartre "es en la angustia que el hombre toma conciencia de su libertad (...) en la angustia que la libertad está en su ser poniéndose a sí mismo en cuestión". [1]

    Los materialistas derrotistas creen que el ser humano es un ser imperfecto, abierto e inacabado. "La angustia es una característica fundamental de la existencia humana. Cuando el hombre despierta para la conciencia de la vida, percibe que ella no tiene sentido o una finalidad ", según Heidegger. [2]

    Sin embargo, por el principio de la reencarnación, las raíces intensas de la angustia a menudo se entrelazan en el curso de vidas pasadas construidas en la culpa del Espíritu, que reconoce el error y teme ser descubierto. Por lo tanto, es un estado mórbido que debe ser combatido en su causalidad.

    Por esa razón, el origen de la angustia depresiva tiene su matriz en el periespíritu y, en rigor, no tiene vínculo causal en el cuerpo físico. El cuerpo sólo refleja el estado de la mente. El conflicto del enfermo se remonta a causas pasadas, posiblemente remotas, con reverberación en el presente.

    Podemos asegurar que las muertes prematuras traumáticas (accidentes - suicidios) en persona con gran reserva de fluido vital, imponen fuertes impresiones e impactos vibratorios en la compleja estructura psicosomática, formando en el espíritu un cliché mental potente en el momento de la desencarnación.

    En la reencarnación siguiente de ese espíritu, la amortiguación biológica del cuerpo carnal, puede no ser suficiente, para neutralizar los traumas latentes en formas de flashes de los últimos momentos de la vida anterior. Esta distonías vibratoria tiende a reaparecer, guardando identidad cronológica entre las reencarnaciones. Los flashes impresionan las neuronas sensibles del SNC (sistema nervioso central) y estos desencadenan los angustiantes síntomas psíquicos vía neurotransmisores cerebrales.

    Jesús nos envió como legado uno de los mayores tratados de psicología de la historia: la Codificación Espírita, cuyos preceptos trae a la memoria humana la certeza de que a pesar de las chivatas visiblemente destructor del destino, el hombre necesita conservarse de pie, denodadamente, marchando, firme, , al encuentro de los supremos objetivos de la vida, enfrentando los obstáculos como un instrumental necesario que Dios nos envía a todos nosotros.

    Obviamente el uso de los fármacos puede establecer la armonía química cerebral, mejorando el humor del paciente, sin embargo, cuidan simplemente del efecto, pues los medicamentos no curan la angustia depresiva en sus intrínsecas causas; sólo restablecen el tránsito de los mensajes neuronales, mejorando el  funcionamiento neuroquímico del SNC (sistema nervioso central).

    Si los médicos a menudo son mal sucedidos, tratando de la mayoría de las enfermedades fisiopsíquica, es que tratan sólo del cuerpo biológico, sin acercarse a los traumatismos que los enfermos presentan en el alma edificados en vidas anteriores.

    Referencia bibliográfica:

    [1] SARTRE, J. P. El Ser y la Nada: Ensayo de ontología fenomenológica, trad. Y en el caso de las mujeres.
    [2] CHAUÍ, Marilena. Heidegger, vida y obra. En: Prefacio. Los Pensadores. Y en el caso de las mujeres.