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  • terça-feira, 18 de outubro de 2011

    MI SUPLICA A TRAVÉS DE UNA HIJA ESPECIAL


    Traducido por Merchita

    merchitacruz@gmail.com

    En la condición de padre desde 33 años de Karina portadora de necesidades especiales, aseguro que ella ha sido bondadoso soporte espiritual para mis expectativas de escritor espirita. Ella ha sido el arrimo de mi peregrinación doctrinaria. Por el hecho de ella existir escribo artículos espiritas sugiriendo siempre reflexiones doctrinarias sobre diversos temas, algunos de ellos controvertidos.

    Ruego permiso al amigo lector para anotar, en la secuencia, una incómoda emoción que me envolvió cuando inspirado por la oración me posicione en el lugar de Kakazinha, ella que en aquel instante me admiraba compenetrada con sus almendrados ojos legres, parecía agradecerme por todo y por todos los momentos que hemos disfrutado en esta actual etapa de regeneración moral, por las vías de los conocimientos espiritas. Como si yo fuese Karina ore en la más profunda emoción paternal:

    “¡Señor! Ante los descoordinados pasos de mi caminar y de manos inseguras quiero rogarte por los que me envuelven de amor.

    Te imploro la quietud para los que agudizan la audición con el fin de escuchar palabras que no consigo ni siquiera articular, puesto que no es fácil transformar en palabras mis pensamientos encarcelados.

    Vengo a implorar conmiseración para los que se impregnan de paciencia frente a los vigorosos reflejos de mi mente confinada.

    Señor, agradezco la presencia de aquellos que con un semblante feliz me estimulan a sonreír y a intentar hacer siempre una vez más mis tareas que no consigo nunca hacer.

    Es magnífico Señor, estar ante aquellos que jamás desisten de, estar a mi lado, entonando los sonidos harmoniosos de la complacencia, aun mismo cuando nada consigo oír.

    Es maravillos estar rodeada de la tolerancia de aquellos que, aunque mirando, no ven la comida que yo dejo caer fuera del plato.

    Soy feliz por aquellos que nunca me recuerdan que hoy hice la misma pregunta mental millares de veces, aunque me escuchen espiritualmente porque saben que siempre tengo algo que decir.

    Cubre con tu manto de luz a los que transforman las piedrecitas de mis caminos en trillas floridos e iluminados de esperanza.

    Por ser diferente de los llamados normales, imploro por los que me aman como soy, exactamente como soy, tan solamente como soy y no como a ellos les gustaría que yo fuese.

    De mi parte quiero agradecerte porque tengo la certeza de que después de esta situación carnal, en la otra dimensión y en las otras encarnaciones, mis piernas serán normales, mis manos trabajaran, mis oídos escucharan, mis ojos se enjugaran, mis palabras serán las reflexiones de mi raciocinio, y Tu Soberana Justicia permanecerá siendo el bastón seguro de mis conquistas personales.

    Jorge Hessen

    http://jorgehessen.net

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