MENU

  • LEITORES
  • sexta-feira, 27 de julho de 2018

    Comerciantes Juniors, nuevas generaciones y el mundo de regeneración Jorge Hessen


    Traducido por: Mercedes Cruz Reyes 
    Madri/Espanha
    Nuevas generaciones, viejas provocaciones ante los actuales desafíos de la inteligencia infanto-juvenil. Realmente observamos a los pequeños (niños y adolescentes) como eximios emprendedores que se proyectan como prominentes alienígenas comerciantes habitante de la Tierra. 
    Son indicativos de una Nueva Era bajo las olas de las informaciones ultrarrápidas y estímulos al emprendedorismo, cuyos efectos son los surgimientos de los precoces Juniors que últimamente han sido facturados alto antes de que cumplan 18 años. Quién sabe si no estamos ante la invitación a la solidaridad, inobservando la acumulación de bienes que podrá paradójicamente disminuir la desigualdad de las riquezas. 
    Además de Mikaila Ulmer, una de las empresarias más jóvenes de Estados Unidos, con creación de BeeSweet Lemonade, vendiendo 360 mil botellas de su limonada al año en tiendas sofisticadas, como la red de supermercados Whole Foods, enlazamos otros virtuosos emprendedores Juniors de la Nueva Era. A ejemplo de Pixies Bows, responsable de la tienda virtual Pixies Bows, donde vende lazos y tiras, los dos accesorios más destacados de su estilo. Las piezas están a la venta entre US $ 15 y US $ 24 (R $ 45 y R $ 72). 
    Recordamos a Charlis Crafty Kitchen de 8 años y ya se ha convertido en una celebridad en Internet y factura cerca de 128 mil dólares con vídeos en los que enseña recetas. Desde 2011, el pequeño Evan hace vídeos en YouTube, filmados y editados por su padre. Actualmente, su canal EvanTubeHD ya tiene más de mil millones de visitas y 1,3 millones de suscriptores y factura más de un millón de dólares. 
    Rachel Zietz, de 18 años, tiene una marca que vende los equipos deportivos. La joven de Florida, Estados Unidos, lanzó su empresa, Gladiator Lacrosse y ya facturó más de 1 (un) millón de dólares. Noa Mintz tenía sólo 15 años y ya facturaba cerca de 500 mil dólares al año. Su empresa cobra una tasa de US $ 5 por servicio de baby-sitter arreglado y una tasa del 15% sobre el primer salario de las niñeras, que varía entre US $ 64 mil y US $ 100 mil por año. 
    Ciertamente todavía tendremos que convivir con los escenarios del mundo contemporáneo, de la posmodernidad: con el capital y el consumismo licenciosos, difusión de conocimiento y tecnología avanzada apresurando la automatización de la vida terrestre, carencia de valores morales, extenuación de los sistemas de ideas, desaliento de los vínculos afectivos y egocentrismo acentuado. 
    Aquí hay algunas particularidades de la Nueva Era que todavía suscitan incertidumbres de un porvenir de un mundo más fraternal. Todos estos cambios acelerados de emprendimientos precoces y las crisis presentes en las inquietas esferas sociales indician la (pre) construcción del mundo de regeneración, que no podrá tener como base el llamamiento materialista aún vigente en nuestro presente y deficitario estadio evolutivo. 
    La generación de la Nueva Era, encarnada o en camino de encarnar, en este período sensible de cambios paradigmáticos, obviamente trae un bagaje moral e intelectual específico del mundo extrafísico y tiene ciencia sobre su fascinante incumbencia de tomar las riendas de ese patrimonio civilizacional en nombre de un multiculturalismo económico a veces insano. Sí, generación que debe estar comprometida con misiones diferentes para el bien colectivo, con el designio de agitar las transformaciones imprescindibles que están antevistas en la Ley del Progreso. 
    En la actualidad, mucho se refleja y discute sobre esta nueva generación y sus predicados, todavía Allan Kardec, en "La Génesis", nos aclara que: "Al caberle fundar la era del progreso moral, la nueva generación se distingue por inteligencia y razón generalmente precoces, aliadas al sentimiento innato del bien ya las creencias espiritualistas, lo que constituye señal indudable de cierto grado de anticipo anterior. [1] 
    De este modo, no estamos ante una generación de seres perfectos para generar una conflagración prodigiosa en la Tierra, pero si tan sólo de Espíritus más experimentados en las diversas (re) encarnaciones terrestres que, más perspicaz e ilustradas, escudriñan un indulto en la conciencia con vistas a la edificación del mañana brillante, conscientes de que, sin el enriquecimiento moral por medio de la observancia de la Ley de amor, justicia y caridad, será impracticable la concreción del mundo de regeneración. 

    Referencia bibliográfica:

    [1]  KARDEC, Allan. La Génesis, cap. XVIII, RJ: Ed. FEB, 2001

    Nenhum comentário:

    Postar um comentário