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  • sexta-feira, 18 de novembro de 2016

    ¡ERAS DE ESPERANZA! BRASIL – CORRUPCIONES ANCESTRALES Y LAS NUEVAS GENERACIONES Jorge Hessen


    Traducido por: Mercedes Cruz Reyes 
    Madri/Espanha


    En estos inquietantes tiempos de deshonra moral colapsando sobre el pueblo brasileño, en donde los políticos generan supuestas maniobras furtivas, disponiendo rebajar las actuales estructuras investigativas en el ámbito policial y judicial, es urgente permanecer en estado de vigilia y oración ininterrumpida en favor de la paz social de Brasil.
    Pero a pesar del preocupante escenario social, político y económico, divisamos un horizonte promisor de una nueva generación que viene surgiendo en nuestro país compuesta por ejecutivos, profesores, médicos, abogados, ingenieros, historiadores, delegados, procuradores y jueces, todos trabajando con entusiasmo e intrepidez por la consagración de la ética en nuestro país. Esto nos pacifica bajo la expectativa decisiva de transformación de los valores morales que han manchado esta nación dilacerada por la corrupción destruidora.
    Tal coyuntura nos envía al último capítulo del libro La Génesis de Allan Kardec. Ahí organizamos algunos ajustes para fines de comparación con la realidad descrito anteriormente. Vislumbramos una nueva generación de brasileños, desacoplados de los detritos del viejo sistema corrupto. Observamos a personas más moralizadas y poseídas de ideas y de sentimientos muy diferentes de la vieja generación que están siendo deportadas para mundos afines. [1]
    Las sociedades se modifican, como ya se transformaran en otras épocas, y cada transformación se distingue por una crisis moral. Con todo, en esas evoluciones sociales, la fraternidad debe ser la piedra angular del nuevo orden social; mas, inexiste fraternidad real, sin el avance moral. Solamente el progresos moral puede hacer que entre nosotros reinen la honestidad, la concordia, la paz y la fraternidad.
    La vieja generación (la de aquellos atrapados en las trampas de la corrupción) que está despidiéndose (de la Tierra) llevará consigo sus errores y estragos sociales; la generación que surge, imprimirá a la sociedad el progreso moral que señalará la nueva fase de la evolución general en Brasil y en el mundo.
    Esa fase ya se revela actualmente en Brasil, en razón del conjunto de prácticas revolucionarias en el combate a la impropiedad, a la inmoralidad, al engaño a través de efectivas y duras puniciones. En ese contexto, los espíritas estamos siendo convocados para irradiar comprensión, amor y paz en favor de los ciudadanos de bien, a fin de facilitar el movimiento de regeneración en nuestro País.
    Grande, es aun el número de los ímprobos; que nada podrá contra la ética de la nueva generación que surge. Los deshonestos van a desaparecer en breve, más aun defenderán palmo a palmo sus obscuros intereses de poder y maquinaciones.
    No nos engañemos, habrá, un embate moral inevitable, desigual de la generación degradada y ya envejecida, para caer en los suelos, contra el futuro de la nueva generación de seres audaces e incorruptibles. Hoy en Brasil vemos con claridad quien es quien en ese escenario.
    Para que haya paz en nuestro país, es preciso que solamente la pueblen espíritus buenos, encarnados y desencarnados. Es llegado el tiempo de las grandes debandadas de los que practican el mal por el mal. Serán excluidos, para no ocasionar perturbación y obstáculo al progreso.
    Tras la desencarnación, muchos irán a expiar en mundos inferiores, otros en razas terrestres aun atrasadas. La época actual es sin duda de transición; se confunden los personajes de las dos generaciones. Asistimos a la partida de una y a la llegada de la otra. Tienen ideas y puntos de vista opuestos las dos generaciones que se suceden. Por la naturaleza de las disposiciones morales, aunque sobretodo de las disposiciones intuitivas e innatas, cabiéndole (nueva generación) fundar la era del progreso moral,
    La nueva generación se distingue por coraje, inteligencia y talentos precoces, tiene sentimiento innato de la honestidad. Ya los corrompidos aun traen la maldad, la malicia, la mentira. Cara a eso han de ser expurgados porque son incompatibles con el imperio de la honradez, de la fraternidad y porque el contacto con ellos (los corruptos y corruptores) constituirá siempre un sufrimiento para los buenos.
    Cuando Brasil se encuentre libre de los desmoralizados, los hombres de bien caminarán sin óbices para el futuro mejor. Se opera en el presente uno de esos movimientos generales de los tiempos que llegaran, destinados a realizar una higienización y remodelación moral de la sociedad brasileña.

    Referência bibliográfica:
    [1] Kardec, Allan. A Gênese, cap. 18, RJ: Ed. FEB, 1977

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