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  • quinta-feira, 29 de dezembro de 2011

    LA ORACIÓN PRÁCTICA RELIGIOSA RECOMENDADA POR TODOS LOS BUENOS ESPÍRITUS


    Traducido por Merchita
    Madri/Espanha
    merchitacruz@gmail.com

    Diversos estudios comprobaron la consecuencia favorable que la oración produce. El médico y pensador Alexis Carrel (1) decía frecuentemente que lo importante no es acrecentar años s su vida, más si vida a sus años. En 1942, Carrel escribió el artículo titulado La Oración es Fuerza, afirmando “que la oración es una fuerza tan real como la gravedad terrestre”. (2) Y añadió: “en mi carácter de médico, he visto enfermos que, después de intentar, sin resultado, los otros medios terapéuticos, consiguieron liberarse de la melancolía y de la enfermedad, por el sereno esfuerzo de la oración.” (3) En aquella tumultuada década de los años 40 del siglo XX (4), sobre todo para los médicos, era una gran osadía admitir las implicaciones de la “oración” sobre la salud. Todavía, el médico filósofo, contrariando a sus colegas, proclamó la fuerza de la oración.

    Se sabe hoy que la oración realmente actúa sobre los enfermos, influenciando el sistema inmunológico, según estudio realizado en el año 1988, en el Hospital general de san Francisco, en California. “En ese hospital fue posible comprobar que los pacientes que fueron blanco de la oración presentaron significativas mejoras, necesitando inclusive de menos cantidad de medicamentos.”(5)

    La oración es recomendada por todos los Espíritus. Renunciar a ella es ignorar la bondad de Dios, es rechazar para sí mismo su asistencia; y para los otros, el bien que se puede hacer. (6) El Espíritu André Luiz, que fue médico en su última reencarnación terrena, dijo: ¡Ah! Si los médicos orasen”. La exclamación consta en el capítulo titulado “En aprendizaje”, que revela el apoyo que los benefactores espirituales dan a los médicos que se dispongan a abrir sus canales de sensibilidad. Todos los médicos, aun mismo que sean materialistas con la mente impermeable a la fe religiosa, cuentan con amigos espirituales que los auxilian” (7).

    Alexis Carrel, bajo la luz de la inspiración, certificó que “cuando oramos, nos ligamos, nosotros mismos, a la inexorable fuerza motriz que acciona el universo. Pedimos que una parcela de esta fuerza se aplique en la debida proporción de nuestras necesidades. Con el propio acto de pedir, nuestras deficiencias humanas son suplidas, y nos erguimos fortalecidos y restaurados”. (8)

    Los médicos americanos William Reed (9) y Roger Youmanas, rompiendo los paradigmas y axiomas académicos, defienden la necesidad de la oración en la hora de la cirugía. Para Reed el poder de la oración puede garantizar el existo de una cirugía, en la atmosfera tensa de una sala de operación. Cuando una enfermera le pasa un instrumento, el médico dice que hace siempre una oración. Pide a Dios que lo guie, de acuerdo con sus designios. Para el cirujano, la oración crea el clima clamado, necesario para el trabajo.

    William Reed y Youmanas citan el caso de hemorragias súbitamente controladas o paradas cardiacas prontamente resueltas. Y el propio Reed tuvo una prueba de eso con su hijo de dos años. La criatura estaba con pulmonía y de repente parecía que iba a morir. Lo salvó con respiración artificial, después que pidió a Dios para que no quitase la vida de su hijo, Roger Youmanas, cirujano de California, confirma que siempre reza durante 30 segundos cuando se ve ante un caso difícil. Acredita que la oración a favor de un enfermo lo puede ayudar. Y acredita que un cirujano puede hacer una operación mejor si tiene la inspiración divina.” (10)

    Cristo dijo: “por eso os digo: todas las cosas que pidierais orando, creed que las habréis de tener, y que así os sucederán.” (11) Para nosotros, los espiritas, la oración se reviste de características especiales, pues a la par de la medicación ordinaria, elaborada por la Ciencia, el magnetismo nos da a conocer el poder de la acción fluídica y el espiritismo nos revela otra fuerza poderosa en la mediúmnidad curadora y la influencia de la oración. Allan Kardec, al emitir sus comentarios en la cuestión 662 de El Libro de los Espíritus, afirma que “el pensamiento y la voluntad representan en nosotros un poder de acción que alcanza mucho más allá de los limites de nuestra esfera corporal. A rigor, la electricidad es energía dinámica; el magnetismo es energía estática; el pensamiento es fuerza electromagnética.” (12)

    Hay personas que niegan la Eficacia de la Oración con el argumento de que, si Dios conoce nuestras necesidades, es innecesario exponerlas. Añaden, tales increyente, que nuestras suplicas no pueden modificar los designios de la Providencia, porque todo el Universo está regido por leyes eternas. “Con todo el Espiritismo nos hace comprender que en la oración, siendo un canal de ligación con el Creador, podemos solicitar, enaltecer y agradecer. Las oraciones dirigidas a Dios son oídas por los espíritus encargados de la ejecución de Sus designios; las que son dirigidas a los Buenos Espíritus van también para Dios.”(13)

    Cuando el pensamiento se dirige para algún ser, en la tierra o en el espacio, de encarnado para desencarnado, o viceversa, una corriente fluídica se establece de uno a otro, transmitiendo el pensamiento, como el aire transmite el sonido. La energía de la corriente está en razón directa de la energía del pensamiento y de la voluntad. “Es asi que la oración es oída por los Espíritus, donde quiera que ellos se encuentren. “Por la oración, el hombre atrae el concurso de los Buenos Espíritus que le ven sustentar en sus buenas resoluciones e inspirarle buenos pensamientos. (14)

    El maestro de Lyon expone que “la oración del hombre de bien tiene más merecimiento a los ojos de Dios, y siempre mayor eficacia. Porque el hombre vicioso y malo no puede orar con el fervor y la confianza que solo el sentimiento de la verdadera piedad puede dar. Del corazón del egoísta, de aquel que solo ora con los labios, no podrán salir más que palabras, y nunca impulsos de caridad, que dan a la oración toda su fuerza. “(15) Sin embargo, quien no se juzga suficientemente bueno para ejercer una influencia saludable, no debe dejar de orar por otro, por pensar que no es digno de ser oído. “La conciencia de su inferioridad es una prueba de humildad, siempre agradable a Dios, que toma en cuenta su intención cariñosa. La oración que es repelida es la del orgulloso, que solo tiene fe en su poder y en sus meritos, y juzga poder substituir la voluntad de Dios.”(16)

    Otra cuestión importante para el tema es la oración colectiva; ¿será que tiene una acción más poderosa? ¡Sí! Cuando todos los que la hacen se asocian de corazón en un mismo pensamiento y tiene una misma finalidad, porque entonces es como si muchos clamasen juntos y en unisonó. “¿Más que importaría estar reunidos en gran número, si cada cual actuase aisladamente y por su propia cuenta? Cien personas reunidas pueden orar como egoístas, mientras que dos o tres, unidas por una aspiración común, oraran como verdaderos hermanos en Dios, y su oración tendrá más fuerza que aquellas cien.”(17)

    “Y cuando oréis, no habléis mucho, como los gentíos; pues creen que por mucho hablar serán oídos. Cuando oréis, no lo hagáis como los hipócritas, que les gustan orar de pie en las sinagogas, para ser vistos por los hombres”. (18) Por eso que las formas y las formulas utilizadas para la oración se hacen secundarias, siendo indispensable la intención del suplicante, cuyo propósito estimula la dinamo cerebral para liberar la onda psíquica vigorosa que conducirá la voluntad. El pensamiento, por tanto, ligado a Dios, al bien, al amor, al deseo sincero de ayudar, es la oración que todos pueden y deben utilizar, a fin de que la paz se instale definitivamente en los corazones.

    Jorge Hessen

    http://jorgehessen.net

    Referências bibliográficas:

    (1) Ganhador do Prêmio Nobel de Medicina por seus trabalhos em sutura de vasos sanguíneos e autor do livro “O Homem, Esse Desconhecido”

    (2) publicado Revista Reader's Digest.Reader's Digest de fevereiro de 1942

    (3) idem

    (4) Em 1942 as nações mais ricas da Europa e a própria América, onde Dr. Carrel vivia, estavam engalfinhadas na Segunda Guerra Mundial

    (5) Artigo de Kátia Penteado intitulado Efeitos da Prece na Saúde : a Ciência confirma a Doutrina Espírita - Nov/2004

    (6) Kardec, Allan. O Evangelho Segundo o Espiritismo, Rio de Janeiro: Ed. FEB 1990, cap 27

    (7) Xavier, Francisco Cândido. Libertação, Rio de Janeiro: Ed FEB, 1990

    (8) publicado Revista Reader's Digest.Reader's Digest de fevereiro de 1942

    (9) William Reed é presidente a Fundação Médica Cristã que possue mais de 3.000 médicos associados

    (10) Publicado na Revista O Espírita setembro / dezembro de 2001, nº 110 Ano XXIII

    (11) Mc, XI: 24)

    (12) Kardec, Allan. O Livro dos Espíritos, Rio de Janeiro: Ed. FEB, 1994, questão 662

    (13) Kardec, Allan. O Evangelho Segundo o Espiritismo, Rio de Janeiro: Ed. FEB 1990, cap 27

    (14) idem

    (15) idem

    (16) idem

    (17) idem

    (18) Mt, VI:5

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