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  • sábado, 15 de abril de 2017

    SIEMPRE POR LA CONSERVACIÓN DE LA VIDA ANTE LA MOLESTIA PROLONGADA Jorge Hessen



    Traducido por: Mercedes Cruz Reyes 
    Madri/Espanha
    El día 11 de abril de 2017, la Justicia británica autorizó a los médicos desconectar, contra la voluntad de los padres, el suporte vital a Charlie Gard, un bebé de ocho meses, que sufre de una rara dolencia genética.  La decisión del Alto Tribunal fue recibida con gritos de "¡no!" por la familia, que pretendía llevar al bebé a los Estados Unidos para un tratamiento experimental. No en tanto, los médicos del Hospital Great Ormond Street de Londres consideran que ya es hora de que la criatura, que sufre de daños cerebrales, reciba cuidados paliativos.

    Los padres de Charlie Gard están "arrasados" con la decisión judicial, según su abogada, Laura Hobey-Hamsher. El juez Nicholas Francis dice que tomó la decisión "con la mayor de las tristezas", más con "la absoluta convicción" de estar haciendo lo mejor para el bebé, que merece "una muerte digna".

    Durante el juzgamiento, una médica explicó que la criatura ya no oye ni se mueve, y que está sufriendo innecesariamente. Charlie tiene una forma de enfermedad mitocondrial que causa el enflaquecimiento progresivo de los músculos y daños cerebrales.

    El caso despertó gran interés en Reino Unido y sus padres, Chris Gard y Connie Yates, abrieron una campaña de recaudación de fondos que consiguió  el 1,2 millón de libras de que necesitaban para llevar a la criatura a los Estados Unidos, gracias a las donaciones de más de 80.000 personas.[1]

    ¿Tenemos aquí un ejemplo clásico de autorización de eutanasia? Creemos que no! - La eutanasia encierra otra característica, recordando que es una práctica que no tiene el apoyo de la Doctrina Espírita. Apareció, no en tanto, últimamente la idea de ortotanásia, defendida hasta incluso por médicos espíritas.

    Muchos médicos revelan que la eutanasia es práctica habitual en UTI’s de Brasil, y que apresurar, sin dolor o sufrimiento, la muerte de un enfermo incurable es un hecho frecuente y, muchas veces, poco discutido en las UTIs de los hospitales brasileños. A pesar de la Asociación de Medicina Intensiva Brasileña negar que la eutanasia sea frecuente en las UTIs, existen aquellos que admiten razones más prácticas, como, por ejemplo, la necesidad de onda de la UCI, para alguien con posibilidades de supervivencia, o la presión, en la medicina privada, para reducir los costos.

    En los Consejos Regionales de Medicina, la tendencia es de aceptación de la eutanasia, excepto en casos desacuerdos dispersos entre los miembros de la familia, sobre la hora de cesar los tratamientos. Médicos y especialistas en bioética defienden, en verdad, un tipo específico de eutanasia, la ortotanásia que es el caso antes mencionado de Charlie Gard, que sería el hecho de retirar equipamientos o medicaciones, de que se sirven para prolongar la vida de un enfermo terminal.

    Al retirar esos suportes de vida (equipamientos o medicación), manteniendo apenas la analgesia y tranquilizantes, se espera que la naturaleza se encargue de la muerte. La eutanasia viene suscitando controversias en los medios jurídicos, recordando, no en tanto, que nuestra Constitución y el Derecho Penal Brasileño son bien claros: constituye un asesinato común. En las huestes médicas, bajo el punto de vista de la ética de la medicina, la vida es considerada un don sagrado y, por tanto, es vedada al médico la pretensión de ser juez de la vida o de la muerte de alguien.

    A propósito, es importante dejar consignado que la Asociación Mundial de Medicina, desde 1987, en la Declaración de Madrid, considera la eutanasia como siendo un procedimiento éticamente inadecuado. En el aspecto moral o religioso, sobretodo espírita, recordemos que no son pocos los casos de personas desengañadas por la medicina, oficial y tradicional, que procuran otras alternativas y logran curas espectaculares, sea a través de la imposición de las manos, de la fe, del magnetismo, de la homeopatía o mismo debido a los cambios comportamentales.

    Otras criaturas, con cuadros clínicos de enfermedades incurables, una vez puesto el magnetismo en actividad, también consiguen revertir las perspectivas de una fatalidad, con efectivas mejoras, propiciando horizontes de optimismo para sus almas. No cabe al hombre, en circunstancia alguna, o bajo cualquier pretexto, el derecho de escoger y deliberar sobre la vida o la muerte de su prójimo, y la eutanasia o mismo la ortotanásia, esa falsa piedad, perturba la terapéutica divina, el proceso de redención de la rehabilitación.

    Nosotros, espíritas, sabemos que la agonía prolongada puede ser finalidad preciosa para el alma y la molestia incurable puede ser, en verdad, un bien. No siempre conocemos las reflexiones que el Espíritu puede hacer en las convulsiones de dolor físico y los tormentos que le pueden ser escatimados gracias a un relámpago de arrepentimiento.

    De esa forma, entendamos y respetemos el dolor, como instructor de las almas y, sin vacilaciones o indagaciones descabidas, amparemos a cuantos experimentan la presencia constreñidora  y educativa, recordando siempre que a nosotros compete, tan solamente, el deber de servir, por cuanto la Justicia, en última instancia, pertenece a Dios, que distribuye con nosotros el alivio y la aflicción, la enfermedad, la vida y la muerte, en el  momento oportuno. El verdadero cristiano se porta, siempre, en favor de la manutención de la vida y con respeto a los designios de Dios, buscando no solo minorar los sufrimientos del prójimo - sin eutanasias/ortotanásia, claro! - Mas también confiar en la justicia y en la bondad divina, hasta porque en los Estatutos de Dios no hay espacio para injusticias.


    Referencia:
    [1] Disponível em http://exame.abril.com.br/mundo/contra-vontade-dos-pais-juiz-britanico-autoriza-morte-de-bebe/,

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