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  • domingo, 16 de abril de 2017

    ¿Se cayó del avión, del paracaídas, del rascacielos y no falleció – es un milagro? Jorge Hessen


    Traducido por: Mercedes Cruz Reyes 
    Madri/Espanha



    Solo la mitad de las personas que caen de una altura de tres pisos sobreviven. Si fueran diez pisos, casi nadie lo resiste. Más, increíblemente, el ecuatoriano Alcides Moreno, un limpiador de ventanas de Nova York, sobrevivió a una caída de 47 pisos del edificio Solow Tower, en Manhattan, la mañana del 7 de diciembre de 2007. "Es un milagro", dice Herbert Pardes, entonces presidente del Hospital Presbiteriano de Nova York, donde Alcides fue atendido. Los espíritas no creemos en los “milagros”. [1]

    Consideremos otros hechos más asombrosos. James Boole, Nicholas Alkemade, Vesna Vulóvic y Alan Magee también desafiaron las leyes naturales conocidas por la ciencia al escapar de la “muerte” física en caídas de alturas elevadísimas. 

    James Boole saltó en Rusia del avión, su paracaídas no funcionó y cayó sobre piedras cubiertas de nieve, a una velocidad de 160 km/h – mismo así Boole no desencarnó, y apenas se fracturó una costilla. 

    Nicholas Alkemade, sargento y miembro de RAF, estaba volando por Alemania cuando su avión fue atacado. La aeronave luego viró una bola de fuego en caída libre. Como su paracaídas fue destruido peor el fuego, Alkemade resolvió tener una “muerte” rápida saltando del avión para no sufrir siendo quemado lentamente. El cayo desde 5500 metros, más el impacto fue absorbido por los árboles y por la nieve que cubría el suelo. Nicholas sufrió apenas una torcedura en la pierna.

    Vesna Vulóvic, una aeromoza que sobrevivió a una caída de diez mil metros. Con 22 años, Vesna era comisaria de bordo de Yugoslav Airlines. Más en su vuelo había una bomba instalada por terroristas croatas. Como la parte en que estaba del avión cayó en una montaña cubierta de nieve, Vesna fue la única sobreviviente del accidente. 28 personas, incluyendo pilotos, comisarios y pasajeros, desencarnaron.

    Alan Magee – 6,5 km, un piloto americano que sobrevivió a una caída de más de 6500 metros mientras estaba bajo el ataque, en la Segunda Guerra Mundial. El cayó sobre el vidrio de la Estación de Trem St. Nazaire, en una misión en Francia. De alguna forma, el vidrio amortiguó su caída. El fue capturado por tropas alemanas, posteriormente, que quedaron impresionadas con el hecho.  

    Como notamos supra, los personajes son puntos fuera de la curva - o sea,   no desencarnaron. ¿Será que hay alguna explicación espírita para los hechos? De las leyes naturales ignoramos sus complejidades, sobre todo considerando la gravitación. Recordemos que en la época de las “mesas giradoras” los espíritus conseguían promover la levitación de objetos pesados, desafiando, pues, las leyes de la física conocida (gravedad).

    Hay personas que sobreviven a un peligro mortal más enseguida “mueren” en otro. “Parece que no podían escapar de la “muerte”. ¿No hay en eso fatalidad? preguntó Allan Kardec a los Espíritus. Estos fueron categóricos: “Fatal, en el verdadero sentido de la palabra, solo es el instante de la muerte lo es. Llegado ese momento, de una forma o de otra, de ella no podéis libraros.”[2]   El Codificador insistió: “¿Siendo así, cualquiera que sea el peligro que nos amenace, si la hora de la “muerte” aun no llego, no moriremos? Los Benefactores pacificaron: “No; no perecerás y tienes de eso millares de ejemplos. Cuando, sin embargo, suene la hora de tu partida, nada podrá impedir que partas.” [3]

    Reflexionemos  en lo siguiente: Por no haber llegado la hora de la “muerte” de Moreno,  Boole, Alkemade, Vulóvic e Magee, considerando las situaciones extremas vividas, seria admisible que ellos fuesen  resguardados por intervenciones del más allá, en una especie de “anulación” de la ley de la gravedad conocida? No es sencillo responder tales cuestiones. El sentido común dice que nadie “muere” si no le ha llegado la hora. ¿Ahora, sí solo “morimos” cuando es llegada la hora, entonces una persona asesinada “muere” en la hora cierta? ¿Cómo queda el libre albedrio del asesino en ese caso? 

    Importa encender la luz para una buena discusión aquí. Por diversas razones y es natural que alguien pueda tener la vida interrumpida antes del tiempo tanto como pueda tener la vida prolongada durante el transcurso de una existencia. ¿Será que el Espíritu que comete un asesinato sabía que reencarnó para matar? “¡No! Responden los Benefactores. “Escogiendo una vida de luchas, sabe que tendrá el deseo de matar, mas no sabe si matará, visto que al crimen precederá casi siempre, de su parte, la deliberación de practicarlo. Ahora, aquel que delibera sobre una cosa es siempre libre de hacerla, o no. Si supiese previamente que tendría que cometer un crimen, el Espíritu estaría a eso predestinado. Ahora, nadie hay predestinado al crimen y todo crimen, como cualquier otro acto, resulta siempre de la voluntad y del libre albedrio. [4]

    El tema parece simple, sin embargo presenta sus complejidades. Y para complicar un poquito, los Espíritus enfatizan - “venga por un flagelo la “muerte”, o por una causa común, nadie deja por eso de “morir”, desde que haya sonado la hora de la partida.” [5]¿Será que todo lo que se relacione a la “muerte” esta “escrito” (asesinato, por ejemplo)? ¿Dónde encajar el libre arbitrio aquí? Reconozco, con mucha humildad, que hay “misterios” inexplicables mucho más allá de mi enana razón. ¿Y es más, “del hecho de ser infalible la hora de la “muerte” se podría deducir que sean inútiles las precauciones que tomemos para evitarla? Los Espíritus dicen que “no, visto que las precauciones que tomamos son sugeridas con el objetivo de evitar la muerte que nos amenaza. Son uno de los medios empleados para que ella no se dé. ” [6]

    ¿En el caso de los personajes que protagonizan este artículo, considerando las condiciones extremas, diría casi que surreales que sucedieran, como sobrevivieron?  Fue porque no “sonó la hora de la partida” de ellos? ¡Hum!?...Cuanto al “milagro” citado por Herbert Pardes, presidente do Hospital Presbiteriano de Nova York, esclarecemos que el Espiritismo considera desde un punto más elevado la religión cristiana; le da una base más sólida que la de los “milagros”: las inmutables leyes de Dios, que obedecen así al principio espiritual, como al principio material. Esa base desafía al tiempo y a la Ciencia, pues el tiempo y la Ciencia vendrán a sancionarla. [7]

    Referencias bibliográficas:

    [1]       Disponível em http://www.bbc.com/portuguese/ geral-39216175 acesso 10/04/2017

    [2]       KARDEC, Allan. O Livro dos Espíritos, per. 53, RJ: Ed. FEB, 2000

    [3]       Idem, per. 53-a

    [4]       Iem , per. 861

    [5]       Idem, per. 738

    [6]       Idem, per. 854

    [7]       KARDEC, Allan. A Gênese,”Os milagres segundo o Espiritismo”, Capítulo XIII, RJ: Ed FEB, 2000 

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