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  • sábado, 20 de setembro de 2014

    TIRE LA PRIMERA PIEDRA (Jorge Hessen)

    Traducido por: Mercedes Cruz Reyes
    Madri/Espanha
    merchitacruz@gmail.com

    Las tres principales religiones Abraanica presentan algunas similitudes. Por cuestiones obvias ellas son  monoteístas y conciben un Dios con atributos antropomórficos. Las características de sus narrativas participan relativamente los mismos valores de historias y lugares, aunque los presenten con desempeños, expectativas  y significados bastantes  disímiles. Hay extremados contenidos  internos entre los Abraanica con base en las particularidades doctrinarias y sus prácticas, a ejemplo del tradicional cristianismo, desmembrado en tres segmentos (católico, ortodoxo  y protestante). El cognominado islán tiene dos ramas (los sunitas y xiitas) cada uno tiene varias denominaciones. Y el casi eclético judaísmo contemporáneo se presenta tambien bajo varias denominaciones (ortodoxos, conservadores y reformistas).
    Casi siempre, en varios locales las diferentes religiones Abraanicas denuncian un conflicto amargo entre sí a través de la intolerancia, guerra y terrorismo, con mucho derramamiento de sangre humana. “A inicio del siglo XXI había 38 billones de seguidores de las tres principales religiones Abraanicas y se estima que el 54% de la población mundial se considere adepta a una de esas religiones. (1) En ese nefasto panorama, aun hoy nos llegó la noticia de que jihadistas (2) ultra radicales  de la provincia septentrional de raza siria condenaron y mataron a través del apedreamiento  en una plaza pública (tradición Mosaica), a una mujer de Tabaqa, bajo la acusación  de adulterio, conforme afirmó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
    Infelizmente  se observa aquí una práctica dependiendo a tradición Abraanica: consta en el Decálogo a ley del "no adulterarás”(3),  motivo por lo  cual el  Viejo y el  Nuevo Testamento están superdotados de advertencias sobre el tema. Consta en Éxodos, en  Levítico, en las narrativas de Jeremías, de Ezequiel, de Aséis y otros, y  son  señalados en los Evangelios, citaciones sobre el asunto. Mateo expone:”Ustedes oirán lo que  fue dicho: ¡No adulteraras! Más yo os digo: Cualquiera que mira para una mujer y la desee, ya cometió  adulterio  con ella en su corazón”. (4) Marcos anota: “El respondió: todo aquel que se divorciara de su mujer  y se casa con otra mujer, estará cometiendo adulterio contra ella. Y, si ella se divorcia de su marido y se casa con otro hombre, estará cometiendo adulterio”. (5) Un hombre comete adulterio con la mujer de su prójimo, otro contamina vergonzosamente a su nuera, y otro deshonra a su hermana hija de su propio padre”. (6)
    En las Viejas  Escrituras, constan en Proverbios: “Más el hombre  que comete adulterio  no tiene juicio; todo aquel  que así procede  a si mismo se destruye. Gacela amorosa, corza graciosa;  que los senos   de su esposa siempre harten de placer y siempre lo embriaguen  los cariños de ella”. (7)  En las narrativas de los tres profetas leemos  ¿“Porque debería yo perdonar? “Sus hijos me abandonaron y juraron por aquellos que no son dioses. Aunque  yo haya suplido sus necesidades, ellos cometieron adulterio y  frecuentaron las casas de prostitución”. (8) “Y entre los profetas de Jerusalén  vi algo horrible: ellos cometen adulterio y viven una mentira. Encorajan a los que practican el mal, para que ninguno de ellos se convierta por su impiedad. Para mí son todos como Sodoma; el pueblo de Jerusalén es como Gomorra. (9) ¡”Usted mujer adultera! ¿Prefiere a extraños en vez de a su marido!(…) Yo la condenare  a castigo determinado para mujeres que cometen adulterio y que derraman sangre; traeré sobre usted la venganza de sangre de mi ira y de la indignación que mi celo provoca:” (10)  “Cuando el Señor comenzó a hablar  por medio de Oseas, le dijo: “Vaya , tome una mujer adultera e hijos de la infidelidad, porque la nación es culpable del más vergonzoso adulterio  por apartarse del Señor”. (11) En los idos apostólicos
    Rememoremos a  Jesús. En los idos apostólicos El, ante una adúltera, fui cuestionado: "Maestro, esta mujer fue sorprendida en un  acto de adulterio. En la  Ley, Moisés nos ordena apedrear  a tales mujeres. ¿Y el  señor, que dice? "Ellos estaban usando esa pregunta como armadilla, a fin de tener una base para acusarlo. Más Jesús se inclino y comenzó a escribir en el suelo con el  dedo. Visto que continuaban para  interrogarlo, el se levanto y les dijo: "Si alguno de ustedes estuviera  sin  pecado, sea el primero en tirar la piedra en ella". Se Inclino nuevamente y continuo escribiendo en el  suelo. Los que lo oyeran  fueron saliendo, uno cada vez, comenzando por los más viejos. Jesús quedo sólo, con la mujer en pié ante El. Entonces  Jesús se puso en  pié y le preguntó: “¿Mujer, donde están ellos?  ¿Nadie  la condeno?". "Nadie, Señor", dijo ella. Declaro Jesús: "Yo  tampoco  la condeno. Ahora valla  y abandone su vida de pecado".(12)
    En el episodio de la adúltera ante el Mesías hay  un hecho  relevante: ¿dónde estaba el   adúltero? ¿Por qué entonces  sólo  la mujer debería ser condenada y  apedreada? No deberían ambos, hombre y  mujer, sufrir la misma pena, según la ley de Moisés? Pues el  Profeta del  Sinaí ordenó, en el caso de adulterio, la condenación tanto del  hombre como de la  mujer (13); luego, ambos deberían ser condenados, mas con el  pasar del  tiempo, la punición pasó a ser aplicada apenas à la mujer, teniendo en vista tratarse de una sociedad patriarcal y machista.
    El adulterio, como "acto de relacionarse con un tercero en la constancia del casamiento", es considerado una grave violación de los deberes conyugales por casi todas las civilizaciones de casi toda la historia, siendo que algunas sociedades punían gravemente al cónyuge adúltero e/u a la persona con quien practicaba el acto, siendo ambos castigados con la muerte. Con el  pasar del  tiempo la práctica de adulterio paso a ser criminalmente más grave cuando fue  practicado por la mujer en relación al hombre. Hoy en día, aunque tal discriminación no exista en las leyes de los países occidentales, el había perdido su eficacia sociológica, en la práctica del día a día  en la conducta continua al ser vista de forma diferenciada, dependiendo del genero de quien realiza el adulterio. Hoy esa violación aun es é punida severamente, inclusive con la pena de muerte, como ocurre en algunas partes del mundo, generalmente en los grupos musulmanes, como hicieran los jihadistas. En los países del  occidente la punición se da mucho mas blandamente, aunque aun se constituya en causa eficiente para el divorcio o nulidad del casamiento.
    Dice el Espíritu  Emmanuel lo siguiente: “como acorre a los flagelos de la guerra, de la piratería, de la violencia y de la esclavitud que acompañan a la  comunidad terrestre, hace milenios, se diluyo, mucho poco a poco, el  adulterio (...) aun permanece, en la Tierra, por instrumento de prueba y expiación, destinados naturalmente a desaparecer, en la cuestión de  los derechos del  hombre  y de la mujer, que se armonizará por el  mismo peso, en la balanza del progreso y  de la vida”.(14)
    Profiere también el  mentor de Chico Xavier que “tantos fueran  los desvaríos de los Espíritus en evolución en  el planeta – espíritus entre los cuales muchos no  raros de nuestros, compañeros de la Tierra, no nos hallamos incluidos – que seguramente  Jesús, personalizando en la mujer sufridora a la familia humana, pronuncio la inolvidable sentencia, convocando  a los hombres, supuestamente puros en materia de sexualidad, a lanzar sobre la compañera infeliz la primera piedra” (15)
    Ante aquella adúltera, conforme narra  el evangelista, recordemos que Jesús era el único que en aquella circunstancia poseía autoridad moral para juzgar. No en tanto no juzgo y no condeno, ni dijo si deberían apedrearla o no. Jesús apenas aguardó  y pronunció: “Tire la primera piedra aquel que este sin pecado”. Esta sentencia  hace de la indulgencia un deber para nosotros, porque nadie hay que no necesite, para sí mismo, de indulgencia. Ella nos enseña que no debemos juzgar con más severidad a los otros   de lo que nos juzgamos a nosotros mismos, ni condenar en otro aquello que nos absuelve. Antes de condenar a alguien por alguna “falta”, veamos si la misma censura no nos puede ser hecha”. (16)

    Notas e referências bibliográficas:

    1              Disponível em http://pt.wikipedia.org/wiki/Religi%C3%B5es_abra%C3%A2micas                               acessado em 16/09/2014
    2              Terroristas religiosos cometido por extremistas islâmicos com o propósito de atingir                              variadas metas políticas e/ou religiosas.
    3              Êxodo 20:14
    4              Mateus 5:27-28
    5              Marcos 10:11-12
    6              Ezequiel 22:11
    7              Provérbios 5:19-20
    8              Jeremias 5:7
    9              Jeremias 23:14
    10            Ezequiel 16: 32-38
    11            Oséias 1:2
    12            João 8:4-11
    13           "Se um homem cometer adultério com a mulher de outro homem, com a mulher do seu                         próximo, tanto o adúltero quanto a adúltera terão que ser executados”. Levítico 20:10
    14            Xavier, Francisco Cândido. Vida e Sexo – Cap. “Adultério e prostituição”, ditado pelo                          espírito  Emmanuel, RJ: Ed. FEB, 2001
    15            Xavier, Francisco Cândido. Vida e Sexo – Cap. “Adultério e prostituição”, ditado pelo                          espírito  Emmanuel, RJ: Ed. FEB, 2001
    16            Kardec, Allan. O Evangelho segundo o Espiritismo, Capítulo X, item 13, RJ: Ed FEB, 1999

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