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  • segunda-feira, 28 de setembro de 2009

    SER ESPIRITA (22.05.05)





    Traducido por: Merchita
    E-mail: merchita926@telefonica.net

    Toda convicción religiosa es importante, todavía, si buscamos la Doctrina Espirita, no podemos negarle fidelidad.(1) Por innumerables razones precisamos preservar la salubridad doctrinaria. Hasta porque, ante las funciones educativas de las creencias religiosas, en general, explica Emmanuel: solo la Doctrina Espirita nos permite el libre examen, con el sentimiento libre de comprensiones dogmáticas, para que la fe contemple la razón, cara a cara. (2) Si las religiones "preparan" a las almas para puniciones y recompensas en el más allá del túmulo, solo los conceptos Kardecianos elucidan que todos recogeremos conforme la plantación que hayamos lanzado a la vida, sin cualquier privilegio en la Justicia Divina.

    La Doctrina codificada por Allan Kardec nos ofrece la llave preciosa para la verdadera interpretación del Evangelio. Por representar en si mismo la libertad y el entendimiento. Hay quien pretende que la Tercera Revelación esta obligada a marginarse con todas las peripecias aventureras y con todos los exotismos religiosos, bajo pena de huir a los impositivos de fraternidad a que se vincula. Más la Doctrina que nos consuela y libera, liberándole la pureza y la simplicidad (3) para que no colaboremos, en los vicios de la ignorancia y en los crímenes del pensamiento. [grife]

    El legado de la tolerancia no se puede transfigurar en la omisión de la obligatoria advertencia verbal ante los injertos conceptuales y practicas anómalas que algunos compañeros intentan imponer en las huestes del movimiento doctrinario.

    Y no obstante repeler las actitudes extremas no debemos abrir la mano en la vigilancia exigida por la pureza de los postulados espiritas y no dudemos, cuando la situación se impone, en la alerta sobre la fidelidad que debemos a Kardec y a Jesús.

    Es importante no olvidarnos que en las pequeñas concesiones vamos descaracterizando el proyecto de la Tercera Revelación. Es obvio que la lucha por la pureza y simplicidad doctrinaria sin vivirla es consolidar focos de perturbaciones, imponiendo normas para otros, despreocupados de la propia vigilia.

    Mientras tanto, para evitar determinadas practicas perfectamente dispensables en nombre del Espiritismo, entendamos que la practica de fidelidad a los preceptos kardecianos es proceso de aprendizaje con responsabilidad en las bases de la dignidad cristiana, sin cualquier señal de fanatismo, tendiente a imposibilitar discusiones sanas en torno de cuestiones controvertidas, sin embargo no olvidemos que Espirita debe ser nuestro carácter, aun mismo que nos sintamos en reajuste, después de la caída. Espirita debe ser nuestra conducta, aun mismo que estemos en duras experiencias. Espirita debe ser el nombre de nuestro nombre, aun mismo que respiremos en aflictivos combates con nosotros mismos. Espirita debe ser el claro objetivo de nuestra institución, aun mismo que, por eso, nos falten las pasajeras subvenciones y honras terrestres. (4)

    Y, aun Emmanuel amonesta: Doctrina Espirita quiere decir Doctrina de Cristo. Y la Doctrina de Cristo es la doctrina del perfeccionamiento moral en todos los mundos. Guárdala pues, en la existencia, como siendo tu responsabilidad más alta, porque día vendrá que serás naturalmente invitado a rendirle cuentas. (5) [grife]

    Jorge Hessen
    E-Mail: jorgehessen@gmail.com

    Site: http://jorgehessen.net


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