MENU

  • LEITORES
  • segunda-feira, 28 de setembro de 2009

    OBSESIÓN, EL ENCUENTRO DE FUERZAS INFERIORES (15.07.05)



    Traducido por: Merchita
    E-mail: merchita926@telefonica.net

    Cuando nos preguntan por que la vida es tan difícil y a veces tan amarga, recordamos el Evangelio Según el Espiritismo que explica esa sensación puede ser una aspiración a la felicidad y a la libertad y que, preso al cuerpo que nos sirve de prisión, extenuamos en vano esfuerzos para de el salir. Todavía, lamentablemente algunos protestan enojadamente, y a todo instante lanzan lamentaciones. Es menester resistir estoicamente a esos desalientos y desesperaciones, porque las aspiraciones para la felicidad plena son innatas a todos nosotros, obviamente no las procuremos en esta vida transitoria de la Tierra.

    Resalta, el Espíritu Francisco de Génova que precisamos cumplir, durante nuestra prueba terrenal, tareas y compromisos que no sospechamos, sea en lo que atañe a la devoción a la familia, o cumpliendo diversos deberes que Dios nos confió. Si en el transcurso de esa experiencia, en el desempeño de las tareas, observamos los cuidados, las inquietudes, los disgustos que amargan nuestros ánimos del alma, seamos fuertes y valientes para derrotarlos. Avancemos y caminemos decididos, pues ellas [las aflicciones] son de corta duración y deben conducirnos para situaciones mejores en el futuro.

    Sin embargo, precisamos analizar bajo otro enfoque cuando las amarguras pueden tener sus orígenes en infidelidades a los compromisos cristianos, de hay la melancolía se instala en nuestro ser, lo que resulta una obsesión o brechas para perturbaciones espirituales.

    A propósito de esa obsesión, etimológicamente el termino tiene su origen en el vocablo obsesione, palabra latina que significa impertinencia, persecución, vejación.

    Para muchos estudiosos espiritas obsesión es interpretada como un verdadero flagelo mundial. Esa visión se reviste de profunda gravedad en la sociedad, actualmente bien instrumentalizada tecnológicamente, sea en el campo de las comunicaciones e informática es responsabilidad de cada uno en faz de la vida colectiva.

    Aurelio Buarque (diccionarista) define obsesión como preocupación con determinada idea, que domina dolorosamente el espíritu, es resultante o no de sentimientos recalcados; ideas fijas; manías. De la misma forma la terminología obsesión es usada, vulgarmente, para significar idea fija en alguna cosa, toque nervioso, generador de manías, actitudes extrañas etc. Sin embargo, bajo el enfoque espirita el termino tiene un significado e interpretación más amplios. O sea, se consustancia en una influencia maléfica relativamente persistente que espíritus desencarnados o encarnados, tan o más atrasados que nosotros pueden ejercer sobre nuestra vida mental.

    Muchas veces, dentro del mismo hogar, de la misma familia o de la misma institución, adversarios despóticos del pasado se encuentran. Llamados por la Esfera Superior al reajuste, raramente consiguen superar la aversión de que se ven poseídos, unos frente a los otros, y alimentan con pasión, en lo íntimo de si mismos, los rayos tóxicos de antipatía que, concentrados, se transforman en venenos magnéticos, susceptibles de provocar la enfermedad y la muerte.

    La obsesión espiritual es sintonía o cambio de vibraciones afines. Allan Kardec define la obsesión como la acción persistente que un Espíritu inferior ejerce sobre un individuo, presentando caracteres variados, que van desde la simple influencia moral [si señales exteriores perceptibles] hasta la perturbación completa del organismo y de las facultades mentales. O sea, la obsesión es el encuentro de fuerzas inferiores retratándose entre si.

    Importa recordar en esta circunstancia que hay cuadros de obsesión expandidos por todas los lados y en todos los niveles, los cuales son de desencarnados para encarnados y viceversa de encarnados para encarnados, o bien de desencarnados para desencarnados.

    Nuestro mundo mental rige la vida que nos es peculiar en todas sus dimensiones, con todo, nos encontramos aun en el inicio del entendimiento de las implicaciones de la fuerza mental, del significado y abordaje de las construcciones mentales en la vida. El pensamiento se exterioriza y se proyecta, formando imágenes y sugestiones que arremete sobre los objetivos que se propone atender. Cuando es benigno e insignificante, se ajusta a las Leyes que nos rigen, creando Armenia y felicidad, todavía, cuando es desequilibrado y deprimente, establece aflicción y ruina. La química mental vive en la base de todas las transformaciones, porque realmente evolucionamos en profunda comunión telepática con todos aquellos encarnados o desencarnados que se afinan con nosotros.

    Nuestro mundo mental es como un cielo, más, del firmamento descienden rayos de sol y lluvias benéficas para la vida planetaria, así como en el instante del atrito de elementos atmosféricos, de ese mismo cielo proceden fajas destructoras. De la misma forma funciona la mente humana. De ella se originan las fuerzas equilibrantes y restauradoras para los trillones de células del organismo físico; más, cuando está perturbada, emite rayos magnéticos de alto tenor destructivo par la estructura psíquica.

    ¿Allan Kardec resurgió de los Espíritus, en la cuestión 466, del Libro de los Espíritus, porque permite Dios que los obsesores nos induzcan al mal? – Los Benefactores explicaron: “Los Espíritus imperfectos son instrumentos destinados a experimentar la fe y la constancia de los hombres en la practica del bien. Como Espíritu, debéis progresar en la ciencia del infinito, razón por la que pasáis por las pruebas del mal, a fin de hacer surgir el bien. Nuestra misión es la de colocaros en el buen camino y, cuando más influencias actúan sobre vosotros es que las atraéis, por el deseo del mal. Los Espíritus inferiores vienen en vuestro auxilio en el mal, siempre que deseáis cometerlo; y solo os pueden ayudar en el mal cuando queréis el mal. Entonces si os inclináis para el asesinato, tendréis una nube de Espíritus que os alimentaran esa inclinación. Entretanto, tenéis otros que procuraran influenciaros en el bien. Así se restablece el equilibrio y quedáis como señor de vosotros mismos.

    Kardec, en el Libro de los Mediums, dice que “las imperfecciones morales dan acceso a los obsesores y el medio más seguro de librarnos de ellos, es atraer a los buenos espíritus por la practica del bien”. ¡La obsesión es impotente ante el espíritu redimido! ¿Qué es un espíritu redimido? Es aquel que reconoce sus limitaciones y, como enunciado por el apóstol Pablo, siente la alegría de saberse “matriculado en la escuela del bien”.

    En síntesis, identifiquemos siempre en la obsesión (espiritual) el resultado de la invigilancia y de los desvíos morales. Para garantizarnos contra su influencia urge fortalecer la fe por la renovación mental y por la practica del bien en los moldes de los códigos evangélicos propuestos por Jesucristo, “no olvidando de los divinos consejos de vigilad y orad”.

    Jorge Hessen
    E-Mail: jorgehessen@gmail.com

    Site: http://jorgehessen.net


    FONTES:
    1-Kardec, Allan. Evangelio Según el Espiritismo, Río de Janeiro: Editora FEB, 2001 cap.V, item 25
    2-Diccionario Aurélio electrónico; siglo XXI. Río de Janeiro, Nueva Frontera y Lexicon Informática, 1999, CD-rom, versión 3.0
    3-Xavier, Francisco Cândido. En los Dominios de la Mediunidade, Río de Janeiro: Ed FEB, 2001, Cap. Dominação Telepática
    4-Ídem
    5-Kardec, Allan. El Libro de los Espíritus gb., 2003, perg. 644
    6-Kardec, Allan. El Libro de los Médiuns, Río de Janeiro: Editora FEB, 1998
    7- (Mateus 26:41;Marcos 14:38; Lucas 21:36 e I Pedro 5:8)."

    Nenhum comentário:

    Postar um comentário