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  • segunda-feira, 28 de setembro de 2009

    LA TERCERA REVELACIÓN SIMBOLIZA EL RETORNO DE CRISTO A LA TIERRA (09.06.05)





    Traducido por: Merchita
    E-mail: merchita926@telefonica.net

    La ley del Antiguo Testamento tuvo en Moisés su personificación: la del Nuevo Testamento la tuvo en Cristo. El Espiritismo es la Tercera Revelación de la Ley de Dios, más no está personificada en ninguna individualidad, porque es fruto de la enseñanza dada, no por el hombre, sino por los Espíritus, que son las voces del Cielo, en todos los puntos de la Tierra , con el concurso de una multitud de intermediarios. Es, de cierta manera, un ser colectivo, formado por el conjunto de los seres del mundo espiritual, cada uno de los cuales trae el atributo de sus luces a los hombres, para tornarles conocido ese mundo y la suerte que les espera. (1) Sabemos que la Ley de Dios fue dada en el monte Sinai a Moisés, las Lecciones de Jesús en Israel y la Tercera Revelación a Allan Kardec en Francia en 1857. cada una de esas revelaciones fue la expansión de ideas presentadas anteriormente, obedeciendo la inequívoca ley del progreso. Obviamente toda Revelación tiene por característica la Verdad. Si fuera desmentida por hechos, deja de tener origen Divino, pues Dios no se engaña ni miente.

    Observemos que con Moisés tenemos el impacto de la fuerza y del temor, para arrancar a los hombres de la idolatría (becerro de oro) y de la sumisión al paganismo. Con Jesús tenemos el ejercicio de la fe y del amor, para librar al hombre del aguijón de los formalismos, de la tradición, inspirándolo a la práctica de la fraternidad. Con los Espíritus se concretiza el empleo de la verdad, que ilumina la fe por el raciocinio, par que el espíritu humano pueda amar comprendiendo su trascendencia. El hombre ya no debe temer, ni apenas creer y amar, más también y, sobretodo saber para que cree y porque ama.

    Una importante revelación se cumple en la época actual: la que nos muestra la posibilidad de comunicarse con los seres del mundo espiritual, por la mediúmnidad. Ese conocimiento no es nuevo, sin duda; más permaneció, hasta nuestros días, de cierta forma, en el estado de letra muerta, quiere decir, sin provecho para la Humanidad. (2)

    El maestro Lionés explica que Cristo, tomando de la ley antigua lo que era eterno y divino, y rechazando lo que no era sino transitorio, puramente disciplinario y de concepción humana [leyes mosaicas], acrecentó la revelación de la vida futura, y de las penas y recompensas que esperan al hombre después de la muerte. Dándonos a conocer el mundo invisible, las leyes que lo rigen, sus relaciones con el mundo visible, la naturaleza y estado de los seres que lo habitan y en consecuencia, el destino del hombre después de la muerte. La idea vaga de la vida futura acrecienta la revelación del mundo invisible que nos rodea y puebla el espacio, y, con esto, fija la creencia , dándole un cuerpo, una consistencia, una realidad en el pensamiento. (3)

    Uno de los puntos altos de la Tercera Revelación es la ley de las vidas sucesivas, objetivando demostrar que el Espíritu no encarna una sola vez, más, tantas cuanto fueran necesarias a fin de tornarse un Espíritu perfecto y portador de las más nobles cualidades morales y espirituales. La reencarnación, cuyo principio Cristo coloco en Evangelio, más sin definirlo, y, sin duda, una de las más importantes reveladas (recordadas) por el Espiritismo, en sentido de que le demuestra la realidad y la necesidad para el progreso.

    La Tercera Revelación, bien lejos de negar o destruir el Evangelio, viene al contrario, a confirmar, explicar y desenvolver, por las nuevas leyes de la Naturaleza que revela, todo lo que Cristo dijo e hizo; trae la luz sobre el punto oscuro de sus enseñanzas, de tal suerte que aquellos para quien ciertas partes del evangelio eran ininteligibles, o parecían inadmisibles, las comprenden sin esfuerzo, con la ayuda del Espiritismo, y las admiten, ven mejor su importancia y pueden separar la realidad de la alegoría.

    No resta duda de que, los Evangelios han sido entendidos, a lo largo de los siglos, principalmente en su forma literal; más, con la Revelación de los Espíritus, la interpretación literal, teniendo en vista el estado evolutivo de las generaciones, de hay mucho no prevalece. El Espiritismo - Tercera Revelación -, con sus raíces más profundas apoyadas en el Evangelio de Cristo, no deja de presentarse como doctrina esencialmente dinámica, evolutiva. (4)

    Para Andre Luiz la Tercera Revelación entroniza la certeza que la mediúmnidad actual es, esencialmente, la profecía de las religiones de todos los tiempos. Con la diferencia de que la mediúmnidad hoy es una concesión del Señor a la Humanidad en general, considerándose la madurez del entendimiento humano, frente a la vida. (5)

    La mediúmnidad en si no es cosa reciente, la diferencia actualmente de ella es solamente la forma de movilización, porque el liderazgo religioso de varias procedencias yace, hay muchos siglos, enyesado en el estéril culto exterior, espetaculizando indebidamente el conjunto de las revelaciones metafísicas.

    Sobretodo la religión Cristiana de varias denominaciones que deberla ser más consistente y la más simple de las propuestas de fe, hace varios siglos se embutió en el superficialismo de los templos de piedra. Era preciso, transferirles los principios, para beneficio del mundo que, científicamente, hoy se baña en la claridad de la nueva era. (6)

    Motivo por el cual, por la Tercera Revelación, el Señor de la Vida delibero que la mediúmnidad fuese traída del colegio sacerdotal a la plaza pública, a fin de que la noción de la eternidad, a través de la sobrevivencia del alma, despierte la mente narcotizada del pueblo.

    El propio Cristo, Instrumento de Dios por excelencia, se sirvió de la mediúmnidad para instigar la luz de su Doctrina de Amor. sea aliviando lo dolores a los enfermos y serenando a los que estaban bajo el impacto de la aflicción, y no raro, se comunicó con los desencarnados, algunos de los cuales Espíritus sufridores subyugaron obsesados de diversos grados. Y, más allá de surgir en el coloquio con Moisés materializado en el Tabor, El mismo es el gran resucitado, legando a los hombres el sepulcro vació. (7)

    La Tercera Revelación, sin cualquier arrogancia, simbólicamente, es Jesús que retorna al mundo, instándonos al crecimiento espiritual. A la Revelación Espirita debemos, por encima de todo, la luz para vencer los tenebrosos enigmas de la desencarnación, a fin de que nos asociemos, al final, con las legitimas nociones de la conciencia cósmica. Y como resalta Andre Luiz: ¿será poco revelar la excelsitud de la Justicia? ¿Será despreciable descubrir la vida en sus ilimitadas facetas de evolución y eternidad? (8)

    Por tanto, a través de la tercera Revelación observaremos embebecidamente, por encima de la conciencia de realidad, los estrechos comportamientos de las meditaciones terrenas, comprendiendo racionalmente, por fin, que el esplendor reservado al hombre es excelso e infinito, en el Reino Divino del Universo.

    Con la certeza en la vida futura que el Espiritismo confirma de modo tan claro, el hombre adquiere fuerza para seguir su camino, seguro de que un día ese Dios interno que existe dentro de nosotros resplandecerá interiormente y ofuscará de una vez al hombre viejo que aun hace su morada en nuestra alma.

    Jorge Hessen
    E-Mail: jorgehessen@gmail.com

    Site: http://jorgehessen.net


    FONTES:
    1- Kardec, Alan. Evangelio Según el Espiritismo, RJ: Ed. FEB,2003, Cap I
    2- Kardec, Alan. La Gênese, RJ: Ed. FEB,2001, Cap I
    3- Ídem
    4- Artículo de Juvanir Borges de Souza, publicado en Reformador - abril de 1977
    5- Xavier, Francisco Cândido. En los Dominios de la Mediunidade, RJ: Ed FEB, 1999, Cap "Apontamentos al Margen"
    6- Ídem
    7- Ídem ibidem
    8- Ídem ibidem

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