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  • segunda-feira, 28 de setembro de 2009

    EL TABAQUISMO (29.06.05)


    Traducido por: Merchita
    E-mail: merchita926@telefonica.net

    Exposición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), del año 2000, considera el tabaquismo la mayor epidemia de todos los tiempos. Para cada dólar recaudado en la industria del tabaco, otros cinco son gastados para la cobertura de las dolencias relacionadas con el cigarro. Brasil es el cuarto productor mayor mundial del humo, y el sexto mayor mercado de cigarros del Planeta. Los números de las industrias en Brasil impresionan. Anualmente son producidos quinientos millones de toneladas de humo que se transforman en noventa y siete billones de unidades para la demanda comercial; eso equivale a más de cuarenta millones de fumadores.

    El Ministerio de la Salud afirma que cada año ochenta mil personas mueren con cuadros patológicos vinculados al tabaquismo, lo que corresponde la casi diez óbitos por hora. Existen en Brasil actualmente cerca de treinta millones de consumidores de tabaco, que contribuyen con la recaudación de R$ cinco billones, correspondientes a 65% de la facturación de la industria del tabaco. El Sistema Único de la Salud (SUS), gasta cerca de R$ 3,6 billones al año con enfermedades relacionadas con el tabaquismo, en cuanto el Banco Mundial informa que cerca de US$ 200 billones al año son alocados para programas de salud debido al consumo de tabaco.(1)

    El número de fumadores en el mundo es de cerca de un billón y cien millones. En los países en desenvolvimiento, 48% de los hombres y 7% de las mujeres fuman. En Brasil, un tercio de la población adulta fuma: 11,2 millones de mujeres y 16,7 millones de hombres. La mayoría de los fumadores (90%) queda dependiente de la nicotina entre 15 y 19 años de edad, siendo que existen cerca de 2,4 millones de fumadores en esta faja de edad en Brasil. El humo es responsable por 85% de muertes por dolencias pulmonares obstructivas, como el tumor, y por 25% de las muertes por dolencias coronarias, como el infarto, y de las dolencias cerebro vasculares, como el derrame. (2)

    Vea lo que dicen algunos miembros de la industria del cigarro: "La nicotina causa dependencia. Nuestro negocio, negocio, es la venta de una droga" (3). "Para el principiante, fumar un cigarro es un acto simbólico. Yo no soy un hijo de papa, so soy duro, soy un aventurero, no soy cuadrado… A la medida que el simbolismo psicológico pierde la fuerza, el efecto farmacológico asume el comando para mantener el habito…" (4)

    Para Enio Cardillo, del Departamento de Bioquímica e Inmunológica de la UFMG, el fumador, más allá de suicida involuntario, es incendiario porque más del 40% (cuarenta por ciento) de los incendios en el mundo son provocados por causa de los restos de cigarros encendidos. Como si no bastase, la ciencia ya catalogo más 1200 (mil doscientos) sustancias toxicas del cigarro. Para quien ya dejo de fumar, un aviso esencial: una simple bocanada puede acabar con el esfuerzo y abstinencia de años.

    La explicación para eso, según estudiosos, es que la nicotina, de alguna forma aun no comprendida por la medicina, abre ciertas "puertas" en el sistema nervioso, que quedan abiertas para siempre de par en par. La explicación corriente es que la nicotina, para actuar en el cerebro y provocar sensación de "bienestar" imita la acción de la acetilcolina. Como células usurpadoras, la nicotina en los receptores cerebrales que estimulados producen más neurotransmisores (dopamina) que regulan la sensación de placer. Cuando el estimulo de producción dopaminica es interrumpido por algunos instantes, el sistema nervioso central se desequilibra y el fumador enciende el próximo cigarro y la nicotina se encaja nuevamente en los receptores cerebrales, recomenzando el ciclo.

    Ese factor determinante para que las estadísticas mundiales anoten que anualmente menos del 3% (tres por ciento) de fumadores derrotan el vicio. Para el adepto del espiritismo el hábito de fumar tiene consecuencias más serias, sobretodo por causa de las reiteradas advertencias de los Benefactores Espirituales, esclareciendo sobre los maleficios que causan a la mediúmnidad. El médium viciado en el humo se consubstancia integralmente en "cachimbo" o pipa" en las ataduras de los inveterados fumadores del más allá, tornándose blanco de la obsesión. El vicio de fumar azota a las condiciones de conciencia evangélica, desarmoniza la estructura fisiopsìquica y las bases funcionales del periespíritu, que se impregna de toxinas. El humo afecta a los trillones de células unicelulares saturadas de vitalidad que componen el psicossoma dejando manchas específicas, especialmente en la región pulmonar.

    El tabaquismo atormenta a los desencarnados viciados que se angustian ante la voluntad de fumar irremisiblemente potenciada. Lo complicado de la cuestión es sistematizado en la inexistencia de industrias de cigarros en la Erraticidad para abastecer a los Espíritus fumadores. En base a eso, estos tabaquistas del más Allá, para materializar sus caladitas, se tornan protagonistas de la subyugación, transformándose en artífices de la vampirización sobre los encarnados débiles en la fuerza de voluntad, que aun se sacian en las deletéreas bocanadas del fétido cigarro…

    Jorge Hessen
    E-Mail: jorgehessen@gmail.com

    Site: http://jorgehessen.net


    FONTES:
    (*) Artículo publicado en el Reformador de Noviembre de 2002
    (1) Datos del Ministerio de la Salud, año de 2000.
    (2) Revista Mind - nº 24 - Octubre/Noviembre/Diciembre-99.
    (3) Addison Yeaman, de la Brown & Williamson, 1963.
    (4) Philip Morris, Vicepresidente de Investigación y Desarrollo, "Por qué se fuma", 1969.

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