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  • terça-feira, 29 de setembro de 2009

    CARTA ABIERTA AL JORGE (05.02.07) .....


    Traducido por: Merchita

    Apreciado amigo Jorge, yo no podria dejar de manifestarte, a ti, mi apoyo, cuando te posicionas contra los abusos que presencias, a torto y directo, en determinados grupos espiritas, y que estan en desacuerdo conlas instrucciones elevadas de nuestra doctrina, y en contrapartida, recibes la incomprensión de algunos, lo que era de esperar. Más allá, de los abusos existen en todos los segmentos religiosos, dígase de pasada, haya visto lo que el periódico nos informa casi diariamente, y que asistimos con gran pesar.

    Tus artículos, por lo que contienen, abordan temas bastantes polémicos, sin embargo, urgentes para nuestra reflexión. Otros artículos agitan el medio, por las verdades amargas que expone en defensa del proyecto espirita, proyecto ese que proviene de un ser superior, el espíritu de Verdad - y no del hombre - disponible para todos nosotros. Del cual debemos servirnos como elementos de instrucción y crecimiento.

    Tienes la preocupación de alertar que hay hermanos investidos en cargos en la dirección de algunas casa espiritas, que aun se encuentran convalecientes de molestias en el alma, heredada de deficitaria instrucción religiosa de tiempos inimaginables, y que ofrecen ocasión a serias biciacciones a sus asistidos, justo por falta de conocimiento más profundo de la doctrina espirita o por la insipiente noción de la responsabilidad individual de que disponen en el momento, gravada en los recónditos de sus conciencias. Son alma irresolutas, pues se agitan, ante la menor critica, se cual sea, aun mismo cuando no las identificas, nominalmente - lo que más allá, seria una actitud nada cristiana, en el caso así se procediese. ¿Cuál es la verdad que no incomoda cuando se esta en el error?

    Se que tu no actúas con soberbia autoritaria, al dictar reglas de moral a quien quiera que sea, más tus retumbante antorcha reluce lejos, cuando identificas determinados errores en la aplicación practica del contenido espirita y esa tu postura, admirada por cuantos llevan la doctrina en serio, naturalmente, nos hace recordar a Jesús, que condenaba el crimen, más, jamás, el criminal. Asta aun El mismo, que era un ejemplo de candor, actuó con rigor, con mucho rigor, más allá, cuando expulsó a aquellos que comerciaban a las puertas del Templo. No hay como combatir las graves infracciones con dulces palabras, más si, con severas actitudes. Mismo así, no faltará quien diga: "No se puede comparar la moral de Cristo con la moral de los Hombres" ¡Muy bien! ¿Es obvio que no, más cual fue, entonces, el motivo por el que El vino a estar con nosotros, sino el de enseñarnos el camino a ser seguido? Sigue - El que tiene juicio, y quien tiene juicio acumula méritos y tiene credibilidad. ¿Hay en esto algo inmoral? No es el dueño de la verdad, más sigue la verdad. ¡Esa es la diferencia! ¿Notaste la sutileza?

    A tu disposición particular de salvaguardar el contenido del Espiritismo, hace de ti un adepto especial. ¡Cuenta con nuestro apoyo, pues estas lleno de razón! Eres fraterno en el momento en que esclareces. Si esclareces, enseñas, educas y, si educas, colaboras en la Obra del señor. Es, hay, "la Verdad el camino y la Vida", en acción, en movimiento. Son muchos los que piensan como tú piensas, más son pocos los que se disponen a hacer lo que haces, en defensa del Espiritismo. Cuando, en el uso de la palabra o de la escritura, empleas términos de gran providencial impacto, sabemos que nos e trata de una actitud intencional para herir a alguien, más si la de alertar no desvirtuar la practica de nuestra doctrina, para que permanezca, siempre, dentro de los legítimos parámetros enunciados por Kardec, hoy, en día, como advertencia que no se establezca que no tenga competencia para estar en la dirección de un centro espirita, pues la falta de preparación podrá causar inimaginables prejuicios al futuro de la doctrina espirita.

    Tu silencio, si, seria el sello de la hipocresía estampado en tu alma.

    Fraternalmente.

    Vânia Borges Camargo

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